Mario nació en Milán, Italia.
Trabajó varios años como co-fundador en una empresa de informática. Practicó variedad de deportes, entre ellos judo a nivel competitivo.

Comenzó a practicar ashtanga en 2002 gracias a su instructora y amiga Simona Brusoni.
Al año siguiente conoció a Lino Miele en un workshop y quedó fascinado por su forma de enseñar: humilde y simple.

Interesado en el estudio del sistema de vinyasa e impactado por la profundidad del ujjayi, la respiración de la práctica del ashtanga yoga, comenzó a practicar con regularidad. Así fue transformándose en un estudiante devoto. Con la práctica su vida comenzó a cambiar.

En 2006 inició su formación con Lino en el Ashtanga Yoga Research Institute de Roma (AYRI). Aprendió de la mano de su maestro, desde la observación y el compartir. Lo siguió año a año como estudiante y asistente en sus workshops y retiros en Italia, India y otros países de Europa (Estonia y Dinamarca).

En 2007 viajó junto a su maestro a Mysore, donde conoció y practicó con Sri K. Pattabhi Jois. A partir de esta experiencia viajó todos los años siguientes a Kovalam, in Kerala (India) para profundizar con su maestro el conocimiento de la práctica y de su enseñanza.

En 2009 fundó, junto a Simona Brusoni, Sandra Mazucchelli y Pinuccia Buscaglia, a su vez profesoras y asistentes de Lino, la Escuela de Ashtanga Yoga de Milán.

En el año 2013 Mario estuvo enseñando en la Escuela de Ashtanga Yoga de Buenos Aires, junto a Andrea Martinez y sus asistentes.

Mario se ha dedicado enérgicamente a acercar el ashtanga al Trentino-Alto Adige, región del norte de Italia donde nació su padre. Además dictó talleres y retiros en otras regiones de Italia y en el exterior con el fin de contribuir, con humildad, con la difusión del ashtanga yoga en su forma tradicional.