Es una práctica para quienes ya tienen un nivel avanzado.

Respetando la tradición, cada estudiante profundiza su sadhana hasta el punto indicado por el profesor.

En esta clase el practicante conoce la secuencia de posturas.

El profesor guia al alumno en su camino, interviene en las posturas que realiza; de esta manera ayuda a consolidar su práctica personal.

Este estilo de práctica toma el nombre de Mysore, ciudad del sur de India en donde el Ashtanga Yoga tuvo su origen.